Motor de reservas proporcionado por HotelGest
Uno de sus grandes valores es su ubicación: lo suficientemente cerca del centro para disfrutar de la vida local de Pontedeume, pero lo bastante apartado como para garantizar silencio y serenidad. Las vistas a la ría, el entorno natural y la atmósfera del lugar invitan a parar, respirar y reconectar.
Somos amantes de los animales. Si tu compañero de viaje tiene cuatro patas, ¡avísanos! Nos encargaremos de proporcionarle su propia cama, comida y bebida. Y, además nos encantará saludarlo y conocerlo.
Los niños menores de 2 años se consideran bebés y no pagan como huéspedes. A partir de los 2 años y hasta los 12, se consideran niños. En ningún caso los menores de edad (hasta los 18 años) podrán hospedarse sin la tutela de un adulto.
La Casa de Ejercicios de Pontedeume, conocida como “La Asunción”, fue una institución diocesana dedicada a la formación espiritual y a la acogida de retiros, cuya actividad se desarrolló principalmente durante la segunda mitad del siglo XX. Su origen se sitúa en el 16 de octubre de 1950, cuando se inicia una primera experiencia de ejercicios espirituales en una casa provisional ubicada en Cabanas, en las inmediaciones del puente de piedra de Pontedeume. Aquella iniciativa, impulsada por un grupo de sacerdotes de la comarca —entre ellos D. Germán Caamaño, D. Manuel Arjomil, D. Jacinto García Specht y D. Pedro Díaz Casteleiro— respondió a la necesidad de crear un espacio estable de espiritualidad al servicio de las parroquias de la zona.
Lo que llevó a la construcción de un nuevo edificio en Pontedeume. La casa definitiva fue inaugurada el 7 de julio de 1954 por el cardenal Fernando Quiroga Palacios, arzobispo de Santiago de Compostela, en un enclave elevado a las faldas del monte Breamo, con vistas sobre la ría del Eume.
Desde sus inicios, la casa estuvo atendida por las Hijas de la Natividad de María, vinculadas a la Grande Obra de Atocha, quienes asumieron las labores domésticas y de acogida, mientras que la dirección espiritual y organizativa recayó fundamentalmente en el clero diocesano. Entre ellos destacó de manera especial la figura de D. Germán Caamaño, considerado el principal impulsor y alma del proyecto, que dirigió la casa durante varias décadas, aproximadamente hasta 1998.
La Casa de Ejercicios se consolidó como un centro de referencia en la diócesis, especialmente en la zona norte (comarcas de A Coruña y Ferrol). En ella se celebraban ejercicios espirituales, cursillos de cristianidad, retiros, convivencias y encuentros de formación y apostolado. Por sus instalaciones pasaron miles de personas —sacerdotes, religiosos y laicos— en busca de silencio, formación y acompañamiento espiritual. La casa funcionaba con una orientación claramente pastoral, sin finalidad lucrativa, como servicio abierto a distintos colectivos.
La salida de D. Germán Caamaño en 1998 marcó el inicio de una etapa de debilitamiento. En 1999 se produce el cierre de la comunidad religiosa residente, lo que supuso un cambio significativo en el funcionamiento de la institución. Ante esta situación, la Archidiócesis de Santiago de Compostela impulsó una profunda reforma del edificio, cuyo contrato se firmó el 17 de octubre de 2001. La intervención supuso una renovación integral del inmueble —manteniendo únicamente la capilla— y una reorganización completa de sus espacios, adaptándolos a nuevas necesidades de uso.
La casa reabrió en julio de 2002, con una capacidad aproximada de 33 habitaciones y equipamientos renovados, iniciando una nueva etapa de actividad. A pesar de este esfuerzo de actualización, el uso de la Casa de Ejercicios fue disminuyendo progresivamente en los años siguientes, hasta que en 2016 cesó su actividad ordinaria, cerrándose como centro de espiritualidad.
La figura del sacerdote Ricardo Sánchez Varela fue clave en la historia de la Casa de Ejercicios. Contribuyó de forma decisiva a costear los terrenos y la construcción del edificio, impulsando su puesta en marcha. Como benefactor, dejó además su herencia a las hermanas que regentaban la casa, apoyando la continuidad de la labor que allí se desarrollaba. Su aportación forma parte fundamental de la memoria histórica del lugar.
Grupos de jóvenes que celebraron jornadas de convivencia en la casa de ejercicios espirituales de Pontedeume, en los años 50-60 del s. XX.
Avenida de A Coruña, 50, 15600 Pontedeume, A Coruña. España
Caminamos Contigo S.L. © 2026 Todos los derechos reservados
WebSite desarrollado por EditorialDesign.es
Este sitio web utiliza cookies.
Consulta nuestra Política de privacidad para más detalles.